Este miércoles, tras un juicio abreviado, una escribana fue condenada por cuatro delitos de estafa, dos delitos de apropiación indebida y dos delitos de falsificación de documentos públicos.
En setiembre de 2024 un joven que reside en Maldonado radicó una denuncia policial contra una escribana, de 55 años, identificada con las iniciales M.V.P.B.
El joven le había transferido U$S 100.000 – ahorros de su tía que reside en Estados Unidos – para comprar un inmueble y la escribana realizaría los trámites correspondientes.
Sin embargo, meses después, el joven recibió un llamado telefónico del abogado de la escribana, quien le informó que por motivos de salud y legales de su representada, los trámites pendientes no se realizarían, y el hombre no obtuvo el reembolso del dinero que había depositado.
La Justicia formalizó a la escribana que tras un acuerdo reparatorio se comprometió a devolver el dinero, sin embargo, eso no ocurrió.
La Fiscalía siguió investigando el caso y surgieron más denuncias contra M.V.P.B. Este miércoles fue condenada a cuatro años y seis meses de penitenciaría por cuatro delitos de estafa, dos delitos de apropiación indebida y dos delitos de falsificación de documentos públicos.
En la audiencia, Fiscalía reveló que la profesional no cuenta con protocolo de escribano desde el año 2020. En una de las estafas que cometió se quedó con U$S 100.000 por la supuesta venta de un padrón en barrio Los Aromos de Maldonado.
En otra oportunidad estafó a un italiano por más de U$S 400.000 y a otras dos personas por U$S 180.000 cada una.
El Ministerio Público relató que en todos los casos enviaba a los estafados comprobantes falsos de transferencias de dinero y que también se apropió de dos apartamentos.
Según pudo saber FM GENTE, hay más casos que no fueron presentados por Fiscalía en esta acusación y las personas estafadas eran generalmente de alto poder adquisitivo, pero en dos casos lo hizo a personas trabajadoras “que se quedaron en la calle”, dijo una fuente cercana al caso.
La escribana aceptó los delitos cometidos y recibió la condena tras un juicio abreviado. Su abogado solicitó que su defendida no fuera enviada a la cárcel Las Rosas sino que se aloje en una prisión de Lavalleja: “Ha sufrido episodios de violencia y amenazas. Se sugiere al INR que, por su integridad física, preferentemente se envíe a Lavalleja donde tiene familiares”, argumentó.